viernes, 12 de junio de 2009

Juego de ceniicienta



El escurridizo ratón está escondido debajo de una de las tazas de té.

¿Eres capaz de mantener la atención y decir debajo de que taza se ha escondido?

La página web de disney!




Este es el enlace de la página web:




Cabalgatas!


Este video es de la cabalgata de disney land paris, espero que os guste!

Mickey al telescopio


Si intentas localizar en el cielo la estrella de Mickey, ten en cuenta que a simple vista no verás nada especial. Pero hay una estrella cercana muy fácil de localizar se trata de Antares, la estrella rojiza más brillante del Escorpión celeste. Para descubrir que nuestra estrella es realmente Mickey, tenemos que usar un telescopio, es decir, un instrumento óptico que nos permite ver con más detalle lo que está en el cielo.
La primera persona que usó un telescopio para mirar al cielo fue un sabio italiano que se llamaba Galileo. Entonces no se había inventado la palabra “telescopio” y el llamaba a su instrumento “anteojo”, porque se ponía delante del ojo. Galileo, hace cuatro siglos precisamente, miró al cielo con su anteojo y descubrió cosas que nunca nadie había visto.
Por eso, los astrónomos de todo el mundo están de fiesta en 2009 y celebran su Año Internacional de la Astronomía. Con una invitación: que todos miremos al cielo a través de un telescopio.
Ya ves, como para descubrir a la estrella de Mickey tienes que mirar por un telescopio, deberíamos darle gracias a Galileo, porque sin él no tendríamos el regalo para Mickey.Si intentas localizar en el cielo la estrella de Mickey, ten en cuenta que a simple vista no verás nada especial. Pero hay una estrella cercana muy fácil de localizar se trata de Antares, la estrella rojiza más brillante del Escorpión celeste. Para descubrir que nuestra estrella es realmente Mickey, tenemos que usar un telescopio, es decir, un instrumento óptico que nos permite ver con más detalle lo que está en el cielo.
La primera persona que usó un telescopio para mirar al cielo fue un sabio italiano que se llamaba Galileo. Entonces no se había inventado la palabra “telescopio” y el llamaba a su instrumento “anteojo”, porque se ponía delante del ojo. Galileo, hace cuatro siglos precisamente, miró al cielo con su anteojo y descubrió cosas que nunca nadie había visto.
Por eso, los astrónomos de todo el mundo están de fiesta en 2009 y celebran su Año Internacional de la Astronomía. Con una invitación: que todos miremos al cielo a través de un telescopio.
Ya ves, como para descubrir a la estrella de Mickey tienes que mirar por un telescopio, deberíamos darle gracias a Galileo, porque sin él no tendríamos el regalo para Mickey.

Una estrella que son tres!



¿Te has fijado qué curioso? La estrella de Mickey son realmente tres:tres soles de los cuales uno es el más brillante, y los otros dos componen la figura de nuestro amigo el ratoncito. No creas que es algo demasiado raro, esto de las estrellas triples…
Mira al cielo esta noche y fíjate qué cantidad de puntitos hay en el cielo. Son las estrellas, realmente enormes esfera de gas como nuestro Sol. Aunque no podamos verlo a simple vista, los astrónomos saben que casi la mitad de esas estrellas son realmente sistemas múltiples, por lo menos una pareja de soles. En el caso de la estrella de Mickey, tenemos tres estrellas, que nacieron casi a la vez de una nube de gas.
Otro día te contaremos cómo y cuándo nacieron, pero por si te pica la curiosidad te diré que son jóvenes: poco más o menos nacieron HACE UN MILLÓN DE
AÑOS.

jueves, 11 de junio de 2009

¿Roofiu qué?


Los nombres que usan los astrónomos son a veces un poco complicados.Como con el telescopio se descubre tantas y tantas estrellas, lo cierto es que no hay nombres para todas. Desde la antigüedad, las más brillantes de entre las estrellas recibieron nombres propios: Rigel, Aldebarán, Antares, Sirio, Polaris, Arcturus, Dubhe, Merak…


Son nombres muy sonoros, pero no llegan a 1000 las estrellas con estos nombres. Pero a simple vista podemos ver casi 6.000 estrellas, así que incluso sin telescopio había muchas estrellas que no tenían nombre. En 1603, antes incluso de que Galileo inventara el telescopio astronómico, un sabio alemán que se llamaba Johann Bayer, ideó una forma de poner nombre a todas las estrellas que se veían en el cielo. Publicó un atlas con esos nombres, que tituló “Uranometria”, que fue, precisamente el primer atlas del cielo que tenía todas las estrellas, las que se ven desde el Hemisferio Norte y las que se ven desde el Hemisferio Sur.


Se le ocurrió dar un nombre único a cada estrella un poco como nuestros nombres y apellidos. De apellido usaba el nombre de la constelación donde reside la estrella, pero puesto en latín, que era el idioma culto de entonces. Y de nombre, ordenaba a todas las estrellas de la constelación por brillo, y usaba el alfabeto griego. La más brillante, llevaría la “a” griega, es decir, Alfa. La segunda, Beta. La tercera, Gamma….


Ro (a veces se pone “Rho”) es la decimoséptima letra del alfabeto griego. Y con ella, Bayer llamó a una estrella que estaba en la constelación de Ofiuco, que en latín se escribe “Ophiucus”. Para complicar más la cosa, el nombre de esta estrella se podría leer en castellano como:


RO DEL OFIUCO


Pero en latín hay que ponerlo como:


RO OPHIUCHI (se pronuncia “ro ofiuqui”)


Ya ves de dónde viene el complicado nombre oficial de la estrella de Mickey.